miércoles, 17 de febrero de 2010

HOMENAJE A RAMÓN NEDINA

ENLACE
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=540953

miércoles, 10 de febrero de 2010

IGLESIA DE SAN AGUSTÍN



Inspirándose en la bóveda del coro de la Catedral, transformaron la bóveda de la nave central en una de medio cañón con intercesiones de pequeños cañones transversales formando lunetos. Las bóvedas de las naves de la Epístola y del Evangelio, desaparecen y levantan un muro, continuación de los lunetos, con una cornisa y el espacio que cubrían las bóvedas lo destinan a celdas para los religiosos, quedando la iglesia en su planta, de tres naves, subsistiendo solo la bóveda de la nave central.

IGLESIA DE SAN AGUSTÍN

domingo, 7 de febrero de 2010

sábado, 6 de febrero de 2010

REACCIONES INTELIGENTES

Un día, el burro de un aldeano se cayó a un pozo. El pobre animal estuvo rebuznando con amargura durante horas, mientras su dueño buscaba inútilmente una solución. Pasaron un par de días, y al final, desesperado el hombre al no encontrar remedio para aquella desgracia, pensó que, como el pozo estaba casi seco, y el burro era ya muy viejo, realmente no valía la pena sacarlo, sino que era mejor enterrarlo allí. Pidió a unos vecinos que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a echar tierra al pozo, en medio de una gran desolación. El burro advirtió enseguida lo que estaba pasando y rebuznó entonces con mayor amargura.

Al cabo de un rato, dejaron de escucharse sus lastimeros quejidos. Los labriegos pensaron que el pobre burro debía de estar ya asfixiado y cubierto de tierra. Entonces, el dueño se asomó al pozo, con una mirada triste y temerosa, y vio algo que le dejó asombrado. Con cada palada, el burro hacía algo muy inteligente: se sacudía la tierra y pisaba sobre ella. Había subido ya más de dos metros y estaba bastante arriba. Lo hacía todo en completo silencio y absorto en su tarea. Los labriegos se llenaron de ánimo y siguieron echando tierra, hasta que el burro llegó a la superficie, dio un salto y salió trotando pacíficamente.

Llevar una vida difícil, o tener contratiempos más o menos serios, es algo que a cualquiera puede suceder. La vida, a veces, parece que nos aprisiona como en el fondo de un pozo, y que incluso nos echa tierra encima. Ante eso, hay modos de reaccionar inteligentes, como el de aquel burro, que de lo que parecía su condena supo hacer su tabla de salvación; y otros estilos que son más bien lo contrario, propios de personas que no saben sacar partido a sus propios recursos y que, en cambio, dominan lo que podría llamarse el arte de amargarse la vida.

. .

viernes, 5 de febrero de 2010

Jubilación

Se sigue la lucha:
Pincha aquí:
http://www.elimparcial.es/opinion/articulos-luis-maria-anson